Se da una situación, a mi entender, bastante rara: que muchos adopten o consideren una canción como representativa de una cultura, cultura de una zona bastante específica y particular, a una composición de alguien proveniente de una región bastante alejada de la zona en que se ha desarrollado la cultura en cuestión.
Tal es el caso de la canción Basquadé inchala, de músico peruano Alejandro Vargas -pareja de una uruguaya, si-, considerados por muchos como representativa charrúa.